El director del Centro de Medición MIDE UC
analiza los pros y los contras de simplificar la información para los
papás.
La
masificación de las mediciones educacionales en el mundo ha demostrado
que no basta con desarrollar buenas pruebas. La utilidad de ellas
depende de la efectividad con que sus resultados sean comunicados,
comprendidos y empleados por sus principales destinatarios: profesores,
personal directivo y apoderados. Luego de la entrega de los
resultados de este año, el Ministerio de Educación resolvió entregar a
los padres un nuevo tipo de informe, en que se indica, mediante tres
colores, el nivel de logros de la escuela a la que asisten sus hijos,
así como de las restantes escuelas de su comuna. El propósito más
evidente de esta medida es asegurar que los padres "comprendan" de mejor
manera el significado del resultado del Simce. Por cierto que el uso de
tres colores facilita que los padres se enteren de si el rendimiento de
la escuela a la que asisten sus hijos es bueno, regular o bajo. Sin
embargo, ¿se puede sostener que al simplificar la presentación de la
información estamos contribuyendo a la correcta interpretación y uso de
los mismos? Lamentablemente no por al menos dos razones. Comparaciones Primero,
los colores del Simce no demuestran necesariamente la efectividad de la
enseñanza de una escuela. Un padre que ve que la escuela de su hijo
está en verde puede concluir erróneamente que ello se debe a la calidad
de la oferta educativa de ese establecimiento. No obstante, como lo
comprueba una larga tradición de investigaciones educacionales, una
proporción muy importante de ese resultado depende del nivel
socioeconómico de las familias, una condición que la enseñanza de la
escuela no puede modificar. Por esta razón, al menos debemos
comunicar los resultados del Simce considerando el contexto
socioeconómico de cada escuela. Si queremos ser más precisos aún,
debiéramos incorporar metodologías que nos permitan comparar escuelas
descontando aquellos aspectos que las escuelas no pueden alterar (como
las habilidades con que llegan los niños o su condición socioeconómica).
Si se aplicara esa metodología, muchos establecimientos que en el mapa
de hoy se ven verdes, dejarían de parecer efectivos (probablemente
porque parte importante de sus puntajes se debe al alto nivel de
escolaridad de los padres). En contraste, algunas escuelas que
aparecen en rojo podrían mostrar que son capaces de promover
significativamente el aprendizaje de los estudiantes, a pesar de atender
a estudiantes más vulnerables. Incluso si los padres se guiaran
por el semáforo y decidieran trasladar a sus hijos a escuelas con
mejores resultados, descubrirían que en muchos casos barreras económicas
o de otro tipo no les permitirían acceder a ellas. Peor aún, en muchas
comunas, como ha sido ya ampliamente comentado, la mayor parte de los
establecimientos es del mismo color (verde en comunas de altos ingresos,
rojo en comunas pobres). ¿Qué hace un padre en estas condiciones?
Lo más probable es que la información simplificada sirva solamente para
ratificar percepciones ya establecidas: satisfacción y optimismo en
comunas "verdes", frustración y pesimismo en comunas "rojas". En estas
condiciones no es posible esperar que el mejoramiento de la calidad de
la educación venga principalmente de la elección de los padres, puesto
que lo fundamental es contar con políticas que mejoren las capacidades
de los dos actores principales: profesores y directores. Comparto
plenamente el propósito de entregar mejor información a los padres. Sin
embargo, ello debe hacerse evitando que la simplificación pueda llevar a
interpretaciones erróneas. Mejor información no es, en este caso, menos
información. Debemos avanzar en establecer un conjunto de indicadores
educativos (y de contexto), que entreguen información más completa y
correcta acerca de la calidad y efectividad de los establecimientos
educacionales. Sólo en ese momento los padres tendrán las herramientas
para ser actores relevantes del proceso educativo. "Debemos
avanzar en establecer un conjunto de indicadores educativos y de
contexto, que entreguen información más completa acerca de la calidad de
los establecimientos."
Jorge Manzi
RSE CONSULTORES
Responsabiliad Social Empresarial
El semáforo Simce y los apoderados
Enviado por rseconcultores
el 09/07/2010 a las 0:42
Etiquetas: educacion
Publicidad por Bligoo.com
Comentarios de este artículo en RSS








Comentarios recientes
hace 2 semanas
hace 2 semanas
hace 2 semanas
hace 2 meses
hace 2 meses